La residencia por inversión (RBI) es una vía de inmigración legal que permite a los extranjeros obtener un permiso de residencia realizando una inversión cualificada, como la compra de bienes inmuebles, la inversión en fondos, la creación de una empresa o la donación a proyectos aprobados. Los programas de residencia por inversión conceden el derecho a vivir, trabajar, estudiar y acceder a la sanidad, y muchos ofrecen también una vía hacia la residencia permanente y, con el tiempo, la ciudadanía.